- Ahorras esfuerzos.Llega un momento en el que una/o no tiene ganas y/o tiempo de pasarse la noche en un club o recorriendo bares. O simplemente tienes otras aficiones.
- Tú seleccionas.Cierto que bastantes personas mienten o ponen una foto de hace diez años. La ventaja es que tú, sin moverte de casa ni quitarte las zapatillas, puedes elegir y descartar candidatos según tus preferencias.
- Te ayuda a “volver al mercado”.Cuando has pasado muchos años con la misma persona, te emparejaste muy joven, eres madre soltera o has dedicado todo tu tiempo a los niños o a tu carrera.
- Es divertido.Y también interesante, intrigante e inspirador… mientras no vayas a las citas con las expectativas por las nubes y una foto del príncipe azul en la imaginación.
- Te enseña cosas sobre ti mismo.Si creías que te conocías a la perfección y que sabes muy bien lo que te gusta y lo que quieres, enfréntate a la tarea de escribir tu perfil y tus preferencias en una página para conocer gente y verás que no es tan sencillo. La parte buena: te ayuda a definirte, saber lo que quieres y contárselo al mundo.
- Es un aliciente.Para pasarlo bien en lugar de elegir velada tras velada en el sofá frente al televisor. Para ponerte guapa y estrenar aquel vestido que sigue en el armario a la espera de la cita ideal.

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